Puede que muchos de los lectores habituales de esta página se sientan identificados con la joven Raven, una chica que, fascinada por el mundo de los vampiros, decide vestir de una manera totalmente opuesta a la que se estila en el barrio de clase media-alta en la que vive con su familia. Nada fuera de lo normal hace que Raven se comporte así, simplemente le gusta el negro, le gusta ver las películas de Béla Lugosi y leer a Bram Stoker. Desde bien pequeña persigue la meta de convertirse en vampiro y hará todo lo que esté en su mano por conseguir su “Beso de Vampiro”.
Descubriréis una novela de lo más amena y fresca, donde la oscuridad no es un lugar que temer, si no un buen lugar para poder ver las estrellas sin que las luces de la ciudad te impidan ver el cielo
Se podría decir que este comportamiento no sería propio de alguien “normal”, alguien que se alegra de si un compañero del jardín de infancia le pega un mordisco con la esperanza poder ser de mayor eso que tanto anhela, un vampiro. Digamos que no sólo el hecho de vestir de negro es lo que hace que sus compañeros de clase no quieran saber nada de ella. Raven tiene una única amiga, Becky, tal vez la única persona más impopular que ella por pertenecer a otro estatus social. Raven y Becky trazarán una amistad como muchos hemos tenido. Raven odia a los guapitos de clase que por unanimidad tienen que gustar a todas las chicas, como si el hecho de ser “el capitán de fútbol” diera poderes extraordinarios, como si se tratara de Spiderman o Superman, que hace que todos quieran ser como él y todas las chicas deseen ser la “superchica” que está a su lado.
Raven intenta sobrevivir a esa vida tediosa día a día, soñando con la casa abandonada desde hace años tras la muerte de su propietaria, sueña con fantasmas, con que un día no muy lejano una familia de vampiros se instalará allí para eliminar el aburrimiento de su vida y hacer realidad su sueño de convertirse en un ser fantástico y volar, como le gustaría volar, sentada en el columpio imagina como sería poder hacerlo por sus propios medios.
Todo su mundo cambia un día en el que una nueva familia se instala en la vieja casa. Entre los miembros de la familia hay un chico de su edad que no asiste al colegio ni sale de casa como el resto de los jóvenes. ¿Qué tendrá que ocultar? En una comunidad pequeña, todo lo que salga de lo cotidiano es noticia, y los rumores pronto comienzan a circular. ¿Porqué los Señores Sterling están siempre de viaje y dejan solo al joven Alexander? ¿Son ciertos los rumores que sitúan a Alexander todas las noches en el cementerio? ¿Y qué hay de la cantidad de murciélagos que empiezan a poblar el pueblo, cuando antes no se les veía por la zona?

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